Como ser optimista y hacer frente a la adversidad…

mx.selecciones.com – Varios pasos que puedes cultivar para ser feliz ante la incertidumbre.-

El optimismo no consiste en ver el mundo mejor de lo que es, pero tampoco verlo peor. Siempre habrá situaciones negativas, pero la clave está en la actitud La melancolía y el pesimismo afectan la economía, la salud y las relaciones, nuestros dones más preciados.

He llegado a esta certeza por mi experiencia de la vida, las enseñanzas de éxitos y fracasos, y encuentros con filósofos, expertos y líderes empresariales que promueven el optimismo como valor esencial. El optimismo hará tu vida más hermosa, y también la de otros, porque es contagioso. Por ello te dejamos varios pasos para lograrlo y ser feliz. 

Cultiva el pensamiento positivo Es más saludable propiciar las emociones positivas: cariño, satisfacción, alegría. Hay vínculos arraigados entre el corazón y el cerebro. Un solo pensamiento positivo estimula la producción de neurotransmisores y hormonas benéficos. La oxitocina es la hormona del amor, el placer y el orgasmo; la serotonina regula favorablemente el estado de ánimo, y la dopamina nos estimula y alienta. Basta un pensamiento, una mirada o una sonrisa para bajar la presión arterial e infundirnos bienestar.

Prueba estos principios científicos: Al despertar, concéntrate unos momentos en un sueño o en algo agradable. Al llegar al trabajo, olvida el mal tiempo o si el tránsito te retrasó un poco. Comparte algo positivo. Si un automovilista se detiene para cederte el paso, sonríele y salúdalo agitando la mano.  En esos momentos sentirás que la cara se te relaja y que te invade un estado de ánimo agradable.

No cuentes con la suerte Después de sufrir un contratiempo muchas personas piensan que tienen mala suerte. Pero la suerte no existe. Aquellos a quienes se considera afortunados: Van en busca de lo que Maquiavelo llamaba “hallazgos felices”. Toman la iniciativa y entablan conversación con mucha gente, aumentando así sus probabilidades de hallar a su alma gemela, un empleo o un apartamento.

Es energía, no suerte. Es fuerza de voluntad, espíritu de conquista, impulso hacia delante, el cual no hay que perder jamás. No creas que la suerte siempre te acompaña. A veces, cuando propones un proyecto en el trabajo, todo parece ir de maravilla al comienzo, pero no obtienes el resultado que esperas.

La explicación es sencilla: a tus interlocutores no les interesa tu idea, pero no quieren disgustarte o perder su tiempo hablando de ello. A la inversa, muchas propuestas que al principio se topan con una negativa terminan dando buenos resultados. El principio básico de lo anterior es que las cosas nunca marchan tan bien ni tan mal como creemos. Las personas optimistas saben que nada se puede dar por sentado y que todo hay que ganárselo.

Conserva el deseo de aprender:A los pesimistas les falta curiosidad; dejan ir las oportunidades de descubrir cosas nuevas y conocer personas. A los optimistas, en cambio, todo les inspira curiosidad, que es el pilar del conocimiento. El deseo de aprender es un modo de controlar el ego: esa tentación de creer que ya lo sabemos todo. Adquirir aptitudes, incluidas las técnicas, ensancha nuestros horizontes y nos hace más felices.  Construimos un mundo virtual en el que todo lo interpretamos negativamente; exageramos los temores sobre la delincuencia, por ejemplo, aun donde ésta es escasa. Según sondeos de opinión realizados en los últimos 20 años, siempre creemos que el desempleo va en aumento aunque haya disminuido, y que el poder adquisitivo siempre cae aunque esté creciendo. 

La exageración de los riesgos y el sufrimiento: Es un fenómeno colectivo que puede afectarnos en lo individual. ¿El dinero no te alcanza? Comienza por no exagerar el sufrimiento. También ten en cuenta lo que va bien, lo que has conseguido. En vez de quejarte, busca a tu alrededor personas que han tenido problemas parecidos y que quizá puedan ayudarte. Si tienes problemas en casa o en el trabajo, son tu responsabilidad. Tú eres la principal solución.

Guarda en la memoria tus pensamientos y sueños positivos: Y acuérdate de ellos cuando te invada una emoción negativa. Crea una caja de recuerdos y guarda en ella fotos de tus seres queridos y otras cosas que te produzcan sentimientos agradables. Pronto te darás cuenta de que esto te hace bien y que tiene buenos efectos en quienes te rodean. 

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