bebesymas.com – Cuando gritamos a nuestros hijos les generamos, entre otras cosas miedo, tristeza, rabia, baja autoestima e inseguridades, soledad, ansiedades, mal ejemplo, estrés, ira agresividad, etc. Y aunque puedas pensar que a ti te gritaron y no te ha supuesto nada de esto, si reflexionas sobre ello seguro que te ves reflejado en momentos en los que pierdes los nervios y no sabes por qué los has perdido tan pronto.-
Los gritos dejan huella en la personalidad de los niños y deberíamos evitarlos en la educación de nuestros hijos. Para conseguirlo, Tania García, fundadora de Edurespeta y autora del libro ‘Guía para madres y padres imperfectos que entienden que sus hijos también lo son nos da ocho claves para educar sin gritos. ¡Es posible!
No es fácil, supondrá un esfuerzo, pero sin duda el cambio es para mejor. Si te lo propones es posible erradicar los gritos en la forma de criar. ¿Qué podemos cambiar para lograrlo? Tania nos da algunas pautas para transformar esta realidad y educar sin gritar:
La empatía es la reina de todas las relaciones, sin empatía no puede existir una relación de verdad. Si no hacemos este ejercicio empático con los hijos, nunca podremos entenderlos y, por tanto, no sabremos qué necesitan en realidad y por qué actúan de un modo u otro.
Aprender a empatizar en todos y cada uno de los momentos, pero en los momentos difíciles todavía más, te ayudará a no dejarte llevar por tu ira, respirar, reflexionar y comprender que los niños son niños y aunque no podamos darle aquello que solicitan, sí los comprendemos y les apoyamos emocionalmente.
Debes dejar de mirar a tus hijos desde los ojos adultos, y por lo tanto, desde tus peticiones y deseos interiores adultos, y centrarte en su petición interior.

Ellos ven la vida desde otra perspectiva y desde esa misma tendrás que empezar a mirar tú, para que todo esté cohesionado, tranquilo y positivo en tu hogar.
Por ejemplo, si tu hijo de 7 años no quiere ir al colegio porque es viernes y está muy cansado de toda la semana y ahora llora desesperado pidiendo no ir… Sin empatizar le dirías que deje de quejarse que vas a llegar tarde, y que hay que ser responsable, aunque no se quiera. En cambio, si empatizas, reflexionas, y calmas tu primer impulso, simplemente tienes que dejar tus emociones atrás y conectar con las de él… Y aunque tengas que ir al cole de igual modo, irán unidos. La empatía te dará la llave para abrir todas las puertas.
Tú eres el espejo en donde tus hijos se miran, eres su guía, su más preciado tesoro. Es por ello que si tuviera que elegir una herramienta importante para educar a los hijos sería precisamente el dar un buen ejemplo.- A través del ejemplo podemos enseñar a no gritar, a tratar bien a las personas hasta en los momentos más tensos, a comer sano, a lavarse los dientes, a apoyar a las personas que amamos, a respetar a todos y a todo, etc. Nunca hagas con tus hijos lo que no te gusta que te hagan a ti, porque entonces ese es el ejemplo que estás dando. Y aunque somos humanos, hay límites que nunca se deben traspasar y de este modo enseñamos a nuestros hijos e hijas a no traspasarlos.

Conoce y reconoce tus emociones y gestiónalas antes de que sea tarde. Los humanos somos seres emocionales, dependemos de nuestras emociones en todas las acciones que realizamos y en todas las situaciones que vivimos.
