selecciones.com.mx – Los investigadores han descubierto por qué es tan difícil olvidarse de los dispositivos: alimentan nuestra naturaleza adictiva.-
“Cada vez que obtienes un ‘me gusta’ en una red social o un premio en un juego”, afirma Bilke-Hentsch, “consigues una pequeña inyección de dopamina en el sistema de recompensa de tu cerebro. Quieres que te den otra. Es como fumar un cigarrillo o comer un dulce. Quizá no obtienes dichas gratificaciones de tu cónyuge”.
Una posible solución
Si ya te hartó estar en segundo lugar con respecto a un dispositivo móvil y te gustaría reducir el uso que hace un ser querido de este, sin propiciar una discusión acalorada, intenta lo siguiente:

- Especifica tus necesidades. Explica en detalle lo que te gustaría: evitar utilizar el celular en las comidas, por ejemplo, o no contestar los mensajes cuando estás platicando, pero coméntalo con calma y no acuses, ni eches la culpa. “Usa más frases que hablen de ti y no de la otra persona”, sugiere Kuss. “Dile ‘me gustaría pasar más tiempo contigo’, en vez de reclamarle: ‘te la pasas todo el día pegado a ese aparato’”.
- Negocia para que desactive algunas alertas. Tu pareja no solo mira el teléfono cuando quiere; este le avisa cada vez que ocurre algo en las redes sociales o en sus juegos favoritos para que le preste atención. Si desactiva las alertas, utilizará el celular con menos frecuencia.
- “Dichas notificaciones incrementan el uso del dispositivo”, afirma Joël Billieux, profesor de psicología clínica en la Universidad de Luxemburgo, quien estudia el uso adictivo de las tecnologías de la información y la comunicación.

- “La investigación sugiere que cuando recibes los avisos en cuestión, generalmente revisas más aplicaciones y no solo la que te ha enviado el mensaje de alerta”.
- Procura tenerlo guardado. Anima a tu pareja a dejar el teléfono en el bolsillo, no sobre la mesa. “Cuando está a la vista, llama la atención de la persona, aunque ella no se dé cuenta conscientemente de que la distrae”, afirma Misra. “Fuera de la vista” puede muy bien significar “lejos del pensamiento”.
- Cita las estadísticas de uso. Probablemente tu pareja no se dé cuenta del tiempo que pasa en el celular, pero este registra el periodo de uso de cada aplicación. Pídele que revise tales números. “Esto hace que nos demos cuenta de cuánto pasamos usando el dispositivo”, afirma Kuss. “Puede que verlo te haga reducir el uso”.

- Cómprale un reloj. Así no tendrá que sacar el teléfono cuando quiera saber si ya llegó la hora de cenar. Billieux afirma que “un estudio reciente reveló que las personas que llevaban reloj reducían el tiempo que dedicaban a utilizar el celular”.
