grupocarino.com – Mudanza es sinónimo de cambio, y, por lo general, va acompañado de nervios, estrés e incertidumbre.-
Este cambio de entorno no solo afecta a los adultos. Los niños suelen vivirlo con más sufrimiento incluso. Es un error pensar que los más pequeños se adaptan rápidamente a cambios bruscos. Un cambio de casa hace tambalear su estabilidad y rutina. Los padres debéis transmitirles confianza y apoyo para superar con éxito esa transición.
Aunque cada niño posea una personalidad distinta, por lo general, para los niños de la casa, una mudanza supone un giro de 360 grados a sus vidas y les puede generar impotencia al no haber sido partícipes en tomar la decisión.

Lo que más le preocupa, seguramente, sea alejarse de su círculo de amigos. El tema se agrava si la mudanza implica cambio de colegio o de ciudad para tu hijo. Para él significa vuelta a empezar.
Cuando se entere de la noticia, su comportamiento en casa seguramente cambie. Puede mostrar su lado más rebelde o sensible para llamar la atención. Quizás te retire la palabra, se muestre ausente, no te mire a la cara, deje de comer y incluso puede que se presenten problemas de insomnio. También puede que opte por otra vía del chantaje emocional: llorar desconsoladamente y rogarte que no hagas la mudanza.

Con este panorama, ¿cómo se puede afrontar los contratiempos que acompañan al cambio de casa y hacer más positiva esta experiencia para tu hijo? En Grupo Cariño llevamos más de 50 años ayudando a cientos de personas y familias en sus mudanzas, así que hoy queremos ayudarte y brindarte algunos consejos sobre cómo afrontar una mudanza con niños.
Comunícale la decisión lo antes posible
Cuando te plantees mudarte, tantea el terreno con tu hijo lo antes posible para ver su reacción. Explícale las razones y las ventajas de cambiar de hogar. Una vez que tomes la decisión, háblalo con él con total sinceridad. No pases por alto cuestiones que a él le pueden preocupar. Cuéntale la parte mala, pero céntrate más en hacerle ver las ventajas, en función a su edad, que va a experimentar en su vida, pero, ¡ojo!, no le crees falsas expectativas.

Escúchalo y ponte en su piel
Seguramente, tu hijo te rebata la idea de mudarse en multitud de ocasiones. Aunque esto dependa de la edad, siéntate con él y deja que se explique. Demuéstrale que lo entiendes. Si te dice que le da pena irse, admite que a ti también te genera miedo e incertidumbre, pero que a la vez es un paso emocionante que vais a hacer juntos y que muchas cosas buenas están por llegar.
Anímalo a participar en la mudanza
Uno error muy común en mudanzas con niños es que los padres los mantienen al margen en el proceso y ellos se sienten desplazados porque no se les ha pedido opinión ni se les informa de los detalles. Eso hay que cambiarlo.

Una vez que le has explicado los motivos, intenta que el niño participe en la mudanza con pequeños gestos: guardar sus juguetes en cajas, empaquetar libros, organizar la ropa, escoger la cama y decoración para su nuevo cuarto, ayudar a elegir el color de las paredes, hacer una lista de enseres que comprar… Y si aún estás buscando una empresa que te ayude con el traslado de tus muebles y enseres, recuerda que en Grupo Cariño hay un servicio profesional de mudanzas nacionales e internacionales, además de contar con guardamuebles para facilitarles la vida. ¡Te esperamos!
‘Continuara’…
