psicologoencasa.es – Entras en tus redes sociales, y ves que uno de tus contactos acaba de romper con su pareja, o que otro, ha empezado a salir con alguien…
Ves también, que otra persona está haciendo algo tan peculiar como es, comer en un restaurante, y, para que no te queden dudas, te pone la foto de lo que está comiendo. Otra persona te cuenta cuántos kilómetros acaba de correr.
Todo esto que son ejemplos de los muchos que se pueden decir imaginariamente, pero que no dejan de ser reales porque los hemos visto. Hasta hace unos años, estos hechos formaban parte de la vida privada de una persona. O a lo sumo, se compartía con los más cercanos. Hoy en día, ese tipo de información ha pasado a formar parte del dominio público.
Este fenómeno tan actual, ha llegado a ser objeto de estudio de psicólogos y sociólogos…¿por qué hay personas que lo publican todo en sus redes sociales? ¿Por qué se publica una foto con una frase casi lapidaria, que claramente va dirigida, en forma de indirecta, a un o una ex? ¿Por qué alguien pone una foto de un plato de comida, si no es cocinero?
Da la impresión de que si haces algo, y no lo publicas en Facebook, si no se entera todo el mundo, es como si no lo hubieras hecho.
La aparición de las redes sociales, ha sido una estupenda manera de estar en contacto con la gente conocida; de conocer noticias casi en tiempo real, y de enterarnos de cosas curiosas e interesantes. Sin embargo, hay mucha gente que las utiliza como si de un diario personal se tratara.-
Podríamos decir que cada uno tiene sus preferencias a la hora de hacer publicaciones en sus redes sociales. Están esas personas que no paran de publicar selfies. Casi no publican nada más, sólo fotos de ellas mismas.
Otras que prefieren contarnos qué están haciendo en cada momento, incluyendo claro está, lo que desayunan o cenan. Hay quien publica cosas, para que las lea su ex, y así se sienta fatal por lo que ha hecho. Y hay quien todos los lunes, nos cuenta lo estupendo que fue su fin de semana.
Estos son sólo algunos ejemplos, pero hay muchos más. Está quien te dice en qué aeropuerto está en ese instante; o quien te da las buenas noches, porque ya se va a dormir.
Cuál es la conclusión de los expertos…
Como decía antes, todo esto ha sido objeto de estudio, y, según los mismos, se ha llegado a una serie de conclusiones, que te cuento a continuación.
En un estudio realizado en Miami en el año 2014, se concluyó que las personas más inestables emocionalmente, hacen mayor cantidad de publicaciones que las que son más estables. Todo esto, con el objetivo de regular sus emociones, y recibir más apoyo social; lo que les producirá mayor bienestar.
Algunos autores, ven en el abuso de las publicaciones en las redes, la necesidad de recibir cariño y la valoración social. También está la necesidad de aprobación y aceptación de los demás, y la intención de paliar la soledad.

Cuantos más likes tenga una publicación, más subirá la autoestima, que no es real por supuesto, pero que consigue minimizar el malestar, al menos por un rato. Y cada vez, la necesidad de llenar ese vacío emocional será mayor.
Se ha demostrado, que cada vez que obtenemos un like en una de nuestras publicaciones, nuestro cerebro libera una pequeña cantidad de dopamina. Ya la hemos nombrado alguna vez, la dopamina es la hormona de la recompensa, y activa en nosotros una sensación placentera. Una persona que publique contenido en las redes continuamente, puede llegar a desarrollar adicción a la dopamina y a la sensación que le produce.
Curiosamente, no existe en las redes el botón “no me gusta”; lo que sería lógico puesto que tenemos el “me gusta”, “me encanta” o “me divierte”. Esto tiene una explicación y es que, un estímulo negativo como podría ser un “no me gusta”, tiene un impacto emocional mucho más intenso que el positivo. Con lo que podría provocar que mucha gente dejara de utilizar las redes sociales.
